EL SISTEMA ABC/M COMO HERRAMIENTA EFICAZ PARA EL DISEÑO COSTE EFECTIVO EN EL LANZAMIENTO DE NUEVOS PRODUCTOS O SERVICIOS

por | Ene 22, 2016 | Lean Accounting | 0 Comentarios

El sistema de ingeniería de costes basados en actividades permite diseñar, evaluar y ejecutar un sistema de medición preciso del coste de las actividades involucradas en el proceso de lanzamiento del producto y su impacto en la cadena de valor del mismo.


 

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¿Qué es el sistema ABC?

Dicho sistema parte del concepto básico de que los costes objetivo (productos, mercados/clientes, canales de venta, etc.) consumen actividades y las actividades, a su vez, se nutren de recursos para su ejecución.

Se basa en el concepto de proceso y actividad como átomo y esencia de la actividad de una empresa: fabricación, comercialización, distribución, etc.

No es un sistema de contabilidad financiera: es un Sistema de Ingeniería Analítica de Valor de Procesos

Permite una gestión proactiva: es importante evaluar y conocer lo que ha pasado pero es crítico proyectar y rediseñar la empresa hacia objetivos más competitivos

Representa la base de una mejora competitiva real: medir para mejorar.

El sistema ABC/M se basa en el principio de que las actividades son realmente la causa que determinan los costes, y no los centros, departamentos o unidades.  

Así mismo, el producto no es el único causante de todos los costes generados en la empresa.

La problemática de la medición de los sistemas de costos tradicionales.

Los sistemas de costos tradicionales, diseñados cuando la mano de obra directa y los materiales eran los factores de producción predominantes, la tecnología era estable y existía una gama limitada y estable de productos, han caducado y no proporcionan ni la fiabilidad ni la visibilidad necesaria para que nos ayuden a comprender la problemática en la ejecución de nuestras actividades y procesos (recursos que consumen, interrelación entre actividades, evaluación de la productividad, etc.).

Conocer el coste de una actividad, de un producto, de un servicio, etc. es un gran paso y uno de los grandes objetivos de cualquier empresa, pero mucho más importante es comprender por qué se produce ese coste. El sistema de costes ABC/M no solo nos proporcionan información válida acerca de dicho coste, sino que nos permite modelizar la estructura y arquitectura de nuestros procesos para mostrarnos con claridad cómo se relacionan, ejecutan y dan como resultado nuestros costes objetivo (productos, servicios, canales de venta, sostenimiento de clientes, etc.).

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Aplicación del Sistema ABC al lanzamiento de nuevos productos/servicios.

Evidentemente, lo anterior es mucho más crítico en áreas de la empresa en donde los procesos presentan las siguientes características: alta aleatoriedad y variabilidad, relaciones interdepartamentales complejas, consumo de recursos de muy distinta naturaleza (personal, equipos, know-how, etc.), outputs altamente personalizados y únicos, etc.… por supuesto, el proceso de lanzamiento de un nuevo producto cumple con las anteriores características y complejidades: idea del diseño, integración de proveedores en el proceso, maquetas y evaluación de prototipos, gestión de la matricería/moldes asociados, procesos soporte y administrativos, etc. y es especialmente en éstas actuaciones en donde el sistema ABC puede ayudarnos de forma eficiente mediante una información fiable y alta calidad.

A éste respecto, al empresario se le plantean a priori una serie de dudas vitales acerca del producto/servicio a obtener:

  • ¿Cuál es el coste esperado de lanzamiento del producto y su peso sobre el proceso global de fabricación?
  • ¿Soy capaz de conseguir el coste marcado por el mercado/cliente con mi realidad de la empresa: procesos, personal, equipos, ineficacias, rendimientos, etc.?
  • ¿Podría testar y evaluar alternativas (moldes, subcontratación de actividades, etc.) que me permitieran ser más competitivo y poder ofertar el producto a un coste objetivo mejor?
  • ¿Cuál es la relación de coste entre diseñar un producto altamente personalizado y otro más estándar?
  • ¿Cuál es el peso de las actividades soporte y administrativas sobre el proceso principal de lanzamiento de producto?

En función de la “voracidad” de lanzamiento de nuevos productos de la empresa, las anteriores cuestiones y costes económicos asociados tomarán mayor o menor relevancia en el proceso de fabricación de un producto. Las necesidades estratégicas de las empresas en concentrar sus esfuerzos en el “core business” de la empresa y la evolución del mercado (productos con ciclos de vida más cortos, mayor personalización del producto, etc.) determinan la necesidad de un sistema de información fiable que se adapte de forma dinámica a la realidad y permita establecer escenarios (simulación) para evaluar actuaciones estratégicas de la empresa.

Según nuestra experiencia, actualmente (y la evolución futura es a crecer) el peso de los procesos de I+D/lanzamiento de producto son a la par, elevados (dentro de la cadena de valor) y estratégicos (fidelización del cliente, garantizar la sostenibilidad de la empresa, etc.) y requieren de modelos analíticos que permitan obtener a las empresas en todo momento:

  • Visión a posteriori: control de los procesos en los parámetros establecidos (recursos implicados, productividades obtenidas, etc.) (MONITORIZACIÓN DE PROCESOS)
  • Visión a priori: análisis tipo “que pasaría si…” para el rediseño y optimización de actividades en la consecución de los parámetros operativos que conduzcan al coste objetivo propuesto (PROYECCIÓN: SIMULACIÓN Y OPTIMIZACIÓN DE PROCESOS)

 

¿Cómo se plantea la implantación de un proyecto ABC a la modelización del proceso de lanzamiento de nuevos productos?

Como todo proyecto de mejora, se establecen una serie de etapas o fases y objetivos iniciales (declaración de intenciones) que nos han de servir de guía permanente durante el proyecto.

Las fases fundamentales las podemos resumir en:

  1. Definición de objetivos y categorización del output del proceso de lanzamiento de nuevos productos: antes de “perdernos en el bosque” debemos establecer los objetivos (para qué hacemos esto) y “que queremos obtener” (tipos de productos o costes objetivo) resultantes del proceso que estamos modelando.
  2. Establecer el mapa de procesos y actividades: definir las actividades y procesos que intervienen directamente (primarios) y los que proporcionan soporte (secundarios).
  3. Identificar los recursos que soportan las actividades: personal, equipos, servicios externos, etc.
  4. Establecer la arquitectura del modelo: mediante la interrelación de los anteriores agentes a través de los inductores de coste. En este punto es muy importante buscar el rigor y no la precisión.
  5. Carga de datos y validación del modelo: podemos tomar un periodo base sobre el cual se carguen los datos (gastos, outputs, rendimientos, inductores definidos, etc.) para poder validar el modelo y que nos sirva para nuestro propósito: HERRAMIENTA DE TOMA DE DECISIONES
  6. Obtención de resultados, mantenimiento y explotación.
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Retos y Recomendaciones

Como dice el refrán “el que algo quiere…algo le cuesta”, evidentemente disponer de un sistema de éstas características no es gratuito (y no me refiero al coste asociado a consultoras externas, recursos internos, etc.) sino que me refiero al coste asociado a tener la actitud necesaria para conseguir el principal reto: sostenibilidad y explotación eficiente del modelo desarrollado. Para ello, la condición única e imprescindible para conseguir esto es la consideración estratégica de éste tipo de actuaciones por parte de la dirección de la empresa.

Esto implica:

  • Dedicar recursos de forma planificada y periódica a mantener, explotar y mejorar el sistema ABC (Consideración Estratégica por parte de la Dirección).
  • Captura de datos eficiente y fiable: un sistema de precisión requiere datos fiables y actualizados. Según nuestra experiencia este es quizás uno de los retos más costosos de cumplir y mantener por parte de las empresas.
  • Considerar que el sistema ABC debe ser una actuación dinámica y adaptable a la evolución de la empresa, de forma que se modelen los procesos a un nivel de detalle sostenible.
  • Implicar al máximo al personal clave de la empresa y dotarles de una nueva visión en la ejecución de su actuación: la visión de valor/no valor añadido. no hay mejor forma de implicar a una persona que proporcionarle información innovadora, útil y fiable para ejercer mejor su trabajo.
  • Tener una visión estratégica a largo plazo: confiar en los resultados, ser capaces de sobreponerse a las adversidades, y tener una mente analítica y de búsqueda constante de la excelencia a las actuaciones.
  • Presencia de un “líder” validado por la dirección, que sepa coordinar y motivar a las personas implicadas.

La explotación de un sistema de estas características proporciona información sumamente valiosa, y más en los momentos actuales de alta incertidumbre y necesidad de fidelizar a los clientes mediante productos y servicios atractivos, personalizados y coste-efectivos.

Así mismo, y como “efectos colaterales” de elevada importancia y rentabilidad para la empresa, la implantación de un sistema ABC precisa irrevocablemente de: volver a revisar profundamente la organización, volver a preguntarse “por qué hacemos así las cosas”, rediseñar y simplificar procesos administrativos complejos e ineficaces, establecer indicadores logísticos que nos monitoricen y establezcan alarmas, etc…, en definitiva “volver a inventar la empresa”.

La pregunta que me gusta hacer a mis clientes es la siguiente: conociendo como conoces la empresa con todas sus virtudes y defectos, el mercado y sus necesidades  ¿cómo sería tu empresa ideal?

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